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Estudio Biblico

Decadencia Matrimonial

  

LA BIBLIA DICE:

Génesis 2:18

“Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él.”

Génesis 2:21-24

“Y de la costilla que Jehová Dios tomó del hombre, hizo una mujer, y la trajo al hombre.

Dijo entonces Adán: Esto es ahora hueso de mis huesos y carne de mi carne; ésta será llamada Varona, porque del varón fue tomada.

Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne.”

Génesis 1:31

“Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera. Y fue la tarde y la mañana el día sexto.”  

   

EL MATRIMONIO ES DIVINO Y BUENO


La institución del matrimonio está bajo ataque. Al punto que el hombre ha rechazado a Dios en nuestra sociedad; ha bajado de igual manera el valor de lo que Dios mismo instituyó, el matrimonio. Se habla hoy en día que el matrimonio es una institución anticuada que necesita redefinirse o abrogarse de un solo. Como si en algún momento en la historia pasada hubiera sido una ocurrencia del hombre establecer algo llamado “matrimonio”, que fue una buena idea por un tiempo, pero ahora en este mundo moderno, no tiene lugar y no puede funcionar. ¿De quién fue pues la idea del Matrimonio? La palabra de Dios nos dice que Dios en su divino plan estableció el matrimonio. No fue una ocurrencia, sino, el sabio plan de Dios para completar al hombre. Dios creó al hombre y después dijo: “…no es bueno que el hombre esté solo;…” Génesis 2:18… e hizo a la mujer de la costilla del hombre para que los dos disfrutaran primeramente comunión con él y de esta manera dulce comunión y compañerismo el uno con el otro. Lo dicho es comentario del autor.

Génesis 2:21-22 Cuando Dios terminó su obra, observó como un maestro arquitecto lo que había hecho; su obra maestra, y vio: “. . . que era bueno en gran manera....” (Gen. 1:31), note que Dios no solamente pensó que el matrimonio era bueno, sino, bueno en gran manera.

  

UN MATRIMONIO SIN DIOS


¿Por qué entonces existe tan mala fama en contra del matrimonio? ¿Por qué está fracasando a un nivel alarmante? Aún, desde que una pareja se compromete para casarse, comienza a recibir comentarios negativos e indirectas en cuanto a lo malo que es el matrimonio. Es un hecho que hay tan pocas parejas experimentado la bendición y la felicidad que Dios intentó que un hogar gozara; que no tienen nada bueno que decir del matrimonio. En la mayoría de los casos 9 de 10 matrimonios terminan en divorcio, y de los que no se divorcian muchos viven separados, y de los que no se separan, un gran porcentaje se quedan juntos por los hijos; por conveniencia económica, por compromiso, o para no pasar la vergüenza de un divorcio. Viven solo tolerando, no disfrutando su matrimonio. Si Dios instituyó el matrimonio e intentó que fuera una bendición para el hombre; ¿Cómo es que terminó todo tan mal? Si el matrimonio es en gran manera bueno, como Dios dijo; ¿que ha sucedido? Cuando el hombre pecó contra Dios, en sí lo que hizo fue el quitar a Dios del trono en su vida y ponerse así mismo como el rey de su propia vida. Como consecuencia, el hombre se hizo un ser netamente egoísta. Desde entonces, el egoísmo ha reinado en el hogar; ya que el hombre decidió ser primero y por encima de Dios; de la misma manera, vive por encima de su prójimo. Dios les advirtió a Adán y Eva, que sí comían del árbol que les había prohibido, morirían. Cuando en el jardín la serpiente tentó a Eva diciéndole “seréis como Dios sabiendo el bien y el mal” Adán y Eva creyeron esta mentira y murieron a la idea de la necesidad de un Dios en sus vidas. Muerte en la Biblia es separación; al instante el hombre fue separado de su Dios, su creador. Creyendo la mentira, el hombre asumió un atributo que le pertenece solamente a Dios, discernir entre el bien y el    

mal. Estando separado de su Dios el hombre ya no más recibiría órdenes de Dios, se convirtió en su propio dios operando bajo su propia sabiduría e inteligencia, según el deseo de sus caprichos y a su conveniencia. Tristemente, esto ha dado como resultado que el hombre quiere ponerse por encima de su prójimo, y, las personas a su alrededor. La Biblia dice que el hombre murió espiritualmente y que fue entregado a una mente reprobada.


Romanos 1:28

“Y como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios, Dios los entregó a una mente reprobada, para hacer cosas que no convienen”

El hombre decayó de su estado original. La evidencia de esta mente reprobada, es que terminó esclavo al pecado mostrado en las obras de la carne, que hacen daño al hombre y a las personas que le rodean. Terminó en la esclavitud del desenfreno de todos sus apetitos, y el hábito de ponerse a sí mismo primero y por encima de su esposa, (su esposo) sus hijos, sus padres, su prójimo; en fin, sobre y por encima de Dios. Tanto así, que al hombre común no le interesa si ha ofendido a Dios, ni le importa, ni le interesa lo que Dios tiene que decirle. Este hecho se muestra en el comportamiento del hombre.  Romanos 1:29-31 “Estando atestados de toda injusticia, fornicación, perversidad, avaricia, maldad; llenos de envidia, homicidios, contiendas, engaños y malignidades; murmuradores, detractores, aborrecedores de Dios, injuriosos, soberbios, altivos, inventores de males, desobedientes a los padres, necios, desleales, sin afecto natural, implacables, sin misericordia;”

   

Todo esto trae como consecuencia la muerte, la separación de Dios. Desde el día en que el hombre murió espiritualmente; todo hombre nace muerto espiritualmente, separado de Dios. Fue esta la razón porque Jesús le dijo a un hombre que era maestro de religión “os es necesario nacer de nuevo” Juan 3:3-6 “Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios. Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer? Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios.

Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es.” Todos hemos nacido de la carne. Lo que Jesús estaba diciendo es que habiendo nacido de la carne, no podemos hacer más que lo que la carne nos dicta. ¿Cómo podrán estas verdades hacer un cambio en mi matrimonio? Bueno, hagamos una receta para un hogar feliz, así como juntaríamos ingredientes para hacer un delicioso pastel. Vamos a escoger una de dos listas de ingredientes y usted pregúntese cual de estas dos listas se presta a tener un hogar feliz.


Veamos la primera lista


Primera Lista:

Gálatas 5:19-21

“Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia,

idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías,

envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios.”


Note que lo primero que se encuentra en esta lista es el adulterio. La inmoralidad en nuestras Iglesias, aún entre líderes cristianos esta llegando a ser algo común. Revise bien esta lista y pregúntese si estos ingredientes podrían resultar en un hogar feliz. Es más, si somos honestos al leer esta lista, pareciera que estamos leyendo la descripción de lo que está sucediendo en la mayoría de los matrimonios, pensando que es lo más normal. La Biblia nos dice que estas son las obras de la “carne”. La “carne”, se refiere a la naturaleza humana en la cual todos hemos nacido. Por más que tratemos de decorar esta carne, disfrazar la carne, escondernos detrás de una religión para hacer lucir la carne como buena; sin haber nacido de nuevo, vivimos esclavizados al mal. Aunque tratemos de hacer el bien, haremos lo que nuestra naturaleza carnal, pecaminosa nos dicta. Esta lista de ingredientes representa el ambiente que domina en el matrimonio común. Lo peor, es que lo hemos aceptado como algo normal, pensando que no hay otra alternativa. Esto no es verdad.


Segunda Lista:

Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley. Gálatas 5:22-23

¿Se prestarán los ingredientes en esta lista para un hogar feliz?

¡Claro que si! Pero, la Biblia nos dice que estas virtudes vienen solo como fruto del Espíritu Santo. Alguien puede ser muy religioso, pero si no ha nacido del Espíritu, los ingredientes en esta lista nunca estarán a su alcance. Antes que Dios diera una sola instrucción a la esposa de lo que debe ser para su marido; antes que le diera instrucción al hombre de como debe amar a su esposa; antes que instruyera a los hijos a obedecer a sus Padres; antes de que se de una sola instrucción en cuanto al hogar dice: Efesios 5:18 “No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu,” ¿Por qué? ¡Porque apartados de Dios no podemos traer a la relación matrimonial los ingredientes necesarios para hacer un hogar feliz!, Dios nos comunica que para ser los esposos que debemos ser; solo es posible si estamos llenos del Espíritu Santo de Dios.

De lo contrario Jesús dijo: Juan 3:6“lo que es de la carne, carne es;…”


La creencia de que todos nacimos hijos de Dios no es verdad. Todos nacimos como creación de Dios, pero, para ser hijos de Dios es necesario nacer de nuevo, no físicamente sino, espiritualmente; el hombre a quien Jesús le hablaba no entendía esto. Este nuevo nacimiento tenía que ser espiritual y engendrado únicamente por Dios. Son hijos de Dios, solo los que son engendrados por Dios. Juan 1:12-13 “Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios.”


La Biblia habla del hombre natural, y se refiere al hombre que ha

nacido solo de la carne controlado por sus deseos egoístas.

¿Por qué sorprendernos de la decadencia en el hogar? Nada más juntemos a dos personas esclavizadas a todo lo que está en la lista de los primeros ingredientes que consideramos en este pasaje, y no tenemos razón de asombrarnos o sorprendernos. Pensemos nada más en dos personas viviendo juntas que insisten en tomar el primer lugar en la relación matrimonial siempre, clamando siempre sus derechos, pensando siempre solo en sí mismo y podemos entender por que terminan queriéndose matar el uno al otro. ¡Necesitamos que Dios tome de regreso su lugar en nuestra vida y así en nuestros matrimonios!


CRISTO VINO A RECONCILIAR AL HOMBRE CON DIOS


Cuando decimos que el matrimonio es “Divino.” Es porque demanda la Divina presencia de Dios. El fracaso del matrimonio en nuestros días, se debe a no entender que el matrimonio no solo es formado por un hombre y una mujer; sino, un hombre, una mujer, y el Dios quien los creó. Pero, si el hombre se encuentra separado de Dios por su pecado, y el pecado le conduce a una vida de egoísmo y esclavitud al mal, por más que se esfuerce a hacer el bien, no está en él. ¿Qué remedio puede haber? En La Biblia encontramos esta declaración del apóstol Pablo:


Romanos 7:24-25

“¡Miserable de mí! ¿Quién me librará de este cuerpo de muerte? Gracias doy a Dios, por Jesucristo Señor nuestro…” ¡Si hay remedio! Jesús, vino al mundo a reconciliar al hombre con Dios.

II Corintios 5:19 “. . . que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados,. .

.”

Tenemos que admitir primero cuál es:

I. La Condición del hombre


A. El hombre ha pecado

Romanos 3:10-12

“Como está escrito: no hay justo ni aún uno, no hay quien entienda. No hay quien busque a Dios. Todos se desviaron a una se hicieron inútiles; No hay quien haga lo bueno no hay ni si quiera uno.”

Romanos 3:23

   

Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios.”

La Biblia dice que todos hemos pecado sin excepción. Tenemos que admitir nuestra condición delante de Dios, y ver nosotros mismos, que nuestro problema es nuestro pecado. No pensamos que esto es muy serio porque la religión nos ha enseñado que hay una categorización de pecados: los chicos y los grandes (Venial y Mortal) delante de Dios, y en la palabra de Dios no hay tal cosa. A lo contrario, la Biblia nos dice: Santiago 2:10“porque cualquiera que guardare toda la ley pero ofendiere en un punto, se hace culpable de todos.” La palabra de Dios enseña que si hemos quebrantado un mandamiento, somos culpables delante de Dios de haberlos quebrantado todos.


A. El pecado tiene al hombre separado de Dios y bajo condenacion

Romanos 6:23a

“porque la paga del pecado es muerte…” Tal y como se recibe pago por el trabajo que uno hace, así el que peca su paga es muerte. Pero es necesario que entendamos a qué se refiere la Biblia cuando nos habla de muerte. La Biblia nos habla de una segunda muerte.Apocalipsis 21:8   

“Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda.” Muerte, en la Biblia significa separación. El pecado separó a Adán y Eva de Dios al instante que pecaron en el jardín de Edén, murieron. Aunque no murieron físicamente hasta muchos años después, sufrieron muerte espiritual. Hay muerte física y muerte espiritual. La muerte física, es la primera muerte que separa el cuerpo del alma; la segunda muerte, es cuando el alma es separada de Dios por toda la eternidad en el infierno. Mateo 13:41-42 “Enviará el Hijo del Hombre a sus ángeles, y recogerán de su reino a todos los que sirven de tropiezo, y a los que hacen iniquidad, y los echarán en el horno de fuego; allí será el lloro y el crujir de dientes.”

Mateo 13:49-50“Así será al fin del siglo: saldrán los ángeles, y apartarán a los malos de entre los justos, y los echarán en el horno de fuego; allí será el lloro y el crujir de dientes.” Mateo 18:8-9

“Por tanto, si tu mano o tu pie te es ocasión de caer, córtalo y échalo de ti; mejor te es entrar en la vida cojo o manco, que teniendo dos manos o dos pies ser echado en el fuego eterno. Y si tu ojo te es ocasión de caer, sácalo y échalo de ti; mejor te es entrar con un solo ojo en la vida, que teniendo dos ojos ser echado en el infierno de fuego.”

  

Cristo Jesús, habló más del infierno que cualquier otra persona en la Biblia; es más, habló más del infierno que del cielo. Cada persona que ha nacido nace pecador, muerto espiritualmente, separado de Dios, y si muere en esta condición terminará separado de Dios por toda la eternidad en el infierno.


B. El hombre no puede hacer nada en su condición como pecador


Porque el hombre es pecador y esta separado de Dios, en su orgullo no quiere admitir que el pecado es tan serio como Dios dice que lo es. No se cree merecedor del castigo de Dios, ni se quiere arrepentir. En su esfuerzo por querer remediar su condición, se vuelve un religioso; de esta manera; pensando que si trata de hacer buenas obras, sacrificios religiosos, obras de caridad, puede satisfacer el juicio de Dios. Los esfuerzos del hombre son nada más que testimonio de su rebeldía con Dios. Se cree bueno o cree que puede alcanzar el ser suficientemente bueno para que Dios lo acepte. Pero, si el hombre busca ser aceptado delante de Dios por sus obras la Biblia dice lo siguiente: 


Gálatas 3:10

“Porque todos los que dependen de las obras de la ley están bajo maldición, pues escrito está: Maldito todo aquel que no permaneciere en todas las cosas escritas en el libro de la ley, para hacerlas.”

Lo que Dios está tratando de comunicarnos es que no hay nadie suficientemente bueno para ir al cielo. Por que todos hemos quebrantado la ley de Dios. Es más, la palabra de Dios nos dice que lo mejor que el hombre pudiera hacer, lo mejor que el hombre pudiera presentar delante de Dios para salvarse a si mismo, para Dios es como trapo sucio.


Isaías 64:6

“Si bien todos nosotros somos como suciedad, y todas nuestras justicias como trapo de inmundicia; y caímos todos nosotros como la hoja, y nuestras maldades nos llevaron como viento.”

Además, Dios nos dice bien claramente en la Biblia, que nadie puede ser salvo por guardar las obras de la ley. Gálatas 2:16 “sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino por la fe de Jesucristo, nosotros también hemos creído en Jesucristo, para ser justificados por la fe de Cristo y no por las obras de la ley, por cuanto por las obras de la ley nadie será justificado.”

Efesios 2:8-9 “Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe.” Hacer menos de nuestro pecado de lo que es delante de Dios, es hacerle a él mentiroso. 1 Juan 1:10 “Si decimos que no hemos pecado, le hacemos a él mentiroso, y su palabra no está en nosotros.” Es un insulto a Dios, que habiendo declarado culpable a todo hombre, el hombre se atreva a llamar a Dios mentiroso; por creer que sí es suficientemente bueno y que sí puede merecerse la salvación, contrario a lo que Dios ha dicho en su palabra. Esto es llamar a Dios mentiroso. 


¡EL HOMBRE NO SE PUEDE SALVAR POR SÍ MISMO!


A. Cristo Jesús sufrió la muerte en nuestro lugar para salvarnos


Porque el hombre no se podía salvar así mismo. Cristo, por su amor tan grande murió en la cruz por los pecados del hombre, para salvar al hombre.


Romanos 5:8“Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.” La paga del pecado es muerte, esto es lo que el hombre merece, pero Jesús, pagó la deuda del pecado del hombre al morir en su lugar. Nosotros fuimos los que pecamos, nosotros somos los que merecemos del juicio de Dios; Jesús tomó nuestro lugar y sufrió el juicio de Dios por nuestros pecados.



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La Decadencia del Matrimonio

Estudio Biblico

Pecados Secretos

   

No soy profeta, no soy hijo de profeta pero les voy a decir de antemano lo que va a suceder si le dan lugar al pecado en su vida. No me diga que no hay gente con pecados secretos, no me diga que no hay diáconos con pecados particulares que nadie se da cuenta, ¡Dios se da cuenta!

No me diga que no hay pastores que tienen pecados favoritos que tienen alzados en el archivo más íntimo de su vida. Pastor, si usted le da rienda suelta a esos pecados, lo van a descalificar del ministerio. Te van a hacer cosas que no quieres hacer, te van hacer pensar cosas que no quieres pensar, te van hacer caminar más allá de lo que quieres caminar ene l pecado. En este libro solo les quiero dar una galletita para que puedan masticar y pensar que si le da lugar a esos pecados secretos, echará a perder su vida, su matrimonio, sus hijos, la obra de Dios. 


Acuérdese que Dios no hace acepción de personas, aquí no hay diferencia si eres pastor, misionero, evangelista, diácono, maestro o maestra de escuela dominical. Dios no tiene favoritos, Él dice: “Yo honraré a los que me honran y los que me desprecian serán tenidos en poco”. El libro de Génesis es muy interesante, empieza diciendo: “En el principio Dios…” y termina con un ataúd, cuando murió José, empieza con Dios y termina con un cuerpo en un ataúd. Cincuenta capítulos que escribió Moisés son el libro que termina en ataúd porque se descuidó la esposa de Adán y Adán mismo. La mujer fue engañada, pero Adán sabía muy bien lo que estaba haciendo, el hombre tomó voluntariamente de lo que su esposa le estaba ofreciendo.

La palabra Génesis quiere decir: principios, comienzo. Vemos el comienzo de la creación, el comienzo del hombre, el comienzo del pecado, el comienzo del gobierno civil, el comienzo de las naciones, por eso se llama este libro así. Pero cuando llegamos al capítulo tres se levanta la cortina y como si fuera un drama, empieza el relato:


Génesis 3:1-14 “Pero la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo que Jehová Dios había hecho; la cual dijo a la mujer: ¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto? Y la mujer respondió a la serpiente: Del fruto de los árboles del huerto podemos comer; pero del fruto del árbol que está en medio del huerto dijo Dios: No comeréis de él, ni le tocaréis, para que no muráis. Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis; sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal. Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió así como ella. Entonces fueron abiertos los ojos de ambos, y conocieron que estaban desnudos; entonces cosieron hojas de higuera, y se hicieron delantales. Y oyeron la voz de Jehová Dios que se paseaba en el huerto, al aire del día; y el hombre y su mujer se escondieron de la presencia de Jehová Dios entre los árboles del huerto. Mas Jehová Dios llamó al hombre, y le dijo: ¿Dónde estás tú? Y él respondió: Oí tu voz en el huerto, y tuve miedo, porque estaba desnudo; y me escondí. Y Dios le dijo: ¿Quién te enseñó que estabas desnudo? ¿Has comido del árbol de que yo te mandé no comieses? Y el hombre respondió: La mujer que me diste por compañera me dio del árbol, y yo comí. Entonces Jehová Dios dijo a la mujer: ¿Qué es lo que has hecho? Y dijo la mujer: La serpiente me engañó, y comí. Y Jehová Dios dijo a la serpiente: Por cuanto esto hiciste, maldita serás entre todas las bestias y entre todos los animales del campo; sobre tu pecho andarás, y polvo comerás todos los días de tu vida.”


¿Se han dado cuenta que Adán y Eva podían comunicarse con la naturaleza? Sé que el diablo tomó control de la serpiente, pero antes de la maldición que Dios le dio a la serpiente, ella no se arrastraba; fue después de la maldición que ella se empezó a arrastrar sobre su pecho, pero antes no caminaba así.

Si salimos a donde hay un poco de árboles y se levanta una víbora de cinco metros de largo, doscientos cincuenta kilos de peso y la serpiente se enreda y nos dice: “Buenos días, ¿cómo amaneciste esta mañana?” ¡Saldríamos corriendo! Aquí vemos que para Eva fue algo normal, no sé si le habló en voz alta, no sé si se comunicó mentalmente con la serpiente, pero llevaron a cabo una comunicación.  


Acuérdese hermano, Dios hizo al hombre a su semejanza, Dios hizo al hombre a su imagen, Dios lo hizo con santidad, con alma, cuerpo y espíritu. Dios le dijo al hombre: “Vas a tener autoridad sobre las aves de los cielos, sobre las bestias del campo… ” ¡El hombre era el rey de todo! Antes de la caída, el hombre tenía poderío sobre todo lo que Dios había puesto en marcha. Por eso no me sorprende que el hombre se podía comunicar con la naturaleza.

Fíjese en los evangelios, cuando Cristo fue al mar de Galilea y mandó que viniera un pez y le quitó una moneda de la boca del pez. Usted dirá: “Pastor, es que Cristo es Dios” Pero ¿no sabe que también Adán tuvo señorío sobre todas las cosas? Cuando él pecó, perdió toda esa autoridad. Adán y Eva antes la caída tenía esa capacidad y habilidad que Dios les había dado sobre toda la naturaleza. Por eso se llevó a cabo una tremenda conversación. Dicen los científicos (a veces me gusta leer artículos científicos porque en realidad solo comprueban lo inteligente que fue Dios cuando hizo al hombre), que el cerebro humano tiene la capacidad de aprender una carrera con todas sus divisiones. Como la carrera de ingeniería, si quieres construir solo casas, eso es una división, si quieres construir solo caminos y puentes, eso ya requiere otro tipo de ingeniería. Si quieres construir edificios de diez, quince, veinte pisos, eso es otro tipo de ingeniería. Esa carrera tiene muchas divisiones.

Como la medicina; hay doctores generales, especialistas, hay doctores que no hacen nada con el cuerpo, solo están en el laboratorio tratando de inventar nuevas medicinas. Una carrera de medicina tiene muchas divisiones pero dicen los científicos que el cerebro humano tiene la capacidad de aprender cada segundo una nueva carrera con todas sus divisiones.   


Hay sesenta segundos en un minuto, hay sesenta minutos en una hora, hay veinticuatro horas en un día, hay cuatro o cinco semanas en un mes, hay cincuenta y dos semanas en un año. Dicen que el cerebro humano puede aprender una nueva carrera con todas sus divisiones cada segundo por diez mil años sin parar.


Se imagina qué inteligente era Adán, ¡sumamente inteligente! Porque Dios lo hizo a su imagen y semejanza. Dicen los científicos, que tienen esos microscopios electrónicos, que pueden ver cosas muy, muy, pequeñas y también tienen los telescopios que pueden ver el año-luz. La luz viaja a ciento ochenta y seis mil millas por segundo, esta es la velocidad de la luz. El planeta Tierra está a noventa y tres millones de millas del sol. La luz viaja y llega sobre la faz de la Tierra en diez minutos. Cuando la luz viaja a ciento ochenta y seis mil millas por segundo y viaja a esa velocidad por un año, los científicos llaman a eso, año-luz. Los científicos que tienen telescopios gigantes que ven el espacio, dicen que han descubierto planetas que si pudiéramos volar a la velocidad de año-luz, tendríamos que viajar tres mil, cuatro mil, seis mil años-luz nada más para cruzar esos planetas. Y hay cosas tan pequeñas que los microscopios electrónicos todavía están descubriendo. Fíjese lo que sucede cuando no entregamos nuestra mente, nuestro espíritu, nuestro cuerpo al Señor. Dios le dio un mandamiento al hombre: “Puedes comer de todos los árboles del huerto, solo hay uno del cual no debes comer”. No se lo dijo a la mujer, se lo dijo al hombre, acuérdese que todavía no existía la mujer y Adán tuvo que decirle a su mujer el mandato de Dios.


Por esa razón el hombre tiene que tomar la batuta en el hogar, Dios escogió al hombre para ser el líder. Hermana si no te sujetas al liderazgo de tu esposo, lo vas a convertir en un mandilón. Estas cosas que les he dicho son importantes para que puedan comprender este pasaje porque así lo vas a apreciar mas, le vas a sacar más jugo y veras no una verdad sino muchas verdades y las veras claramente. “¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto?” ¿A quién esta retando el diablo? Esta retando a la mujer, pero se está rebelando contra Dios, contra la máxima autoridad. Fíjese en la astucia del diablo, lo que él quiere hacer para derrotarnos es que seamos víctimas de la duda. ¡El diablo plantó duda en el corazón de esta mujer! Le dijo: “¿Con que Dios os ha dicho? ¿No saben que ustedes pueden ser como Dios?” La convenció y cuando esto sucedió, ella comenzó a ver las cosas desde el punto de vista de ella misma, “… y vio la mujer que el árbol era bueno para comer…” Estaba viendo las cosas a través del sentimiento, “… y que era agradable a los ojos…” Ya esta incluyendo la emoción, “… y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría…” Ya se estaba guiando según la prudencia de ella, no la prudencia de Dios sino la de ella.Ya no se estaba guiando por la verdad porque el diablo plantó la duda en el corazón de esa mujer. Cuando usted y yo actuamos dudosamente, el diablo ya nos tiene en sus garras. Fíjese en cuatro cosas que sucedieron aquí:


I. EL PECADO TRAE VERGÜENZA.


Génesis 2:25 “Y estaban ambos desnudos, Adán y su mujer, y no se avergonzaban.” Génesis 3:7 “Entonces fueron abiertos los ojos de ambos, y conocieron que estaban desnudos; entonces cosieron hojas de higuera, y se hicieron delantales.”


En el momento en que desobedecieron a Dios, se dieron cuenta que estaban desnudos y rápidamente se querían cubrir. La primera cosa que querían hacer era cubrirse, antes estaban desnudos y no se avergonzaban pero ahora si ¿por qué? Porque el pecado siempre, siempre trae vergüenza. Me imagino que si les preguntara: ¿Quién de los que leen este libro han sido avergonzados por el pecado? ¿A quién han agarrado en una mentira? ¿A quién han agarrado viendo un programa de televisión que no debería ver? ¿Verdad que lo han avergonzado? Dese cuenta que cuando le da rienda suelta a esos pecados secretos en su vida, créame va a llegar el día en que esas cosas le van a avergonzar porque el pecado siempre trae vergüenza. El pecado no trae integridad, no trae honestidad, no trae lo que es puro y limpio, ¡siempre trae vergüenza! Hay pastores hoy en día, que ya no están predicando porque el pecado los ha descalificado, el pecado los ha avergonzado, los ha hecho a un lado. Eso es lo que quiere hacer el pecado, el pecado no solo nos quiere desanimar, descalificar, el diablo nos quiere despedazar, nos quiere destruir completamente.


II. EL PECADO NOS HACE HUIR DE LA PRESENCIA DE DIOS.


Génesis 3:8 “Y oyeron la voz de Jehová Dios que se paseaba en el huerto, al aire del día; y el hombre y su mujer se escondieron

de la presencia de Jehová Dios entre los árboles del huerto.”


La segunda cosa que hacemos cuando pecamos es huir de la presencia de Dios, ¿sabe lo que implica esto? No soy tonto, entiendo que no podemos huir de la presencia de Dios, dice el salmista:


Salmos 139:7-12 “¿A dónde me iré de tu Espíritu? ¿Y a dónde huiré de tu presencia? Si subiere a los cielos, allí estás tú; Y si en el Seol hiciere mi estrado, he aquí, allí tú estás. Si tomare las alas del alba Y habitare en el extremo del mar, Aun allí me guiará tu mano, Y me asirá tu diestra. Si dijere: Ciertamente las tinieblas me encubrirán; Aun la noche resplandecerá alrededor de mí. Aun las tinieblas no encubren de ti, Y la noche resplandece como el día; Lo mismo te son las tinieblas que la luz.”


¡El pecado nos anima a huir de la presencia de Dios! Esto quiere decir que ya no nos interesan las prioridades de Dios, ya no queremos honrarlo en primer lugar. Éramos fieles a la iglesia, luego solo fieles los domingos en la mañana, después vamos de vez en cuando y luego, antes de que nos demos cuenta, ya ni vamos a la iglesia. ¿Qué estamos haciendo? Nos estamos poniendo en un puesto donde Dios ya no nos puede bendecir, donde Dios ya no nos puede dirigir, donde Dios ya no nos va a proteger, donde Dios… ya no nos va a guiar. Ese es un lugar peligroso y, ¡cuántos cristianos han muerto antes de su tiempo! Porque han huido de la presencia de Dios. Ya no diezman, ya no leen su Biblia, ya no ganan almas, ya no viven en santidad, ya no quieren apoyar al pastor, en lugar de apoyarlo, empiezan a criticarlo. Esto es huir de la presencia de Dios. Si nosotros no arreglamos esos pecados secretos que tenemos en nuestra mente y en nuestro corazón, fíjese a donde nos van a llevar: en primer lugar nos va a llevar a la vergüenza, en segundo lugar nos va hacer huir de todo lo que es puro, limpio y correcto. Así no puedes poner a Dios primero y así Dios no te puede bendecir.


No sé de usted pero yo anhelo y necesito la bendición de Dios, no puedo vivir de las bendiciones que Él me dio ayer o antier o de las bendiciones de la semana pasada, ¡necesito esa bendiciones calientitas, del horno de la Palabra de Dios! No puedo vivir de las victorias que Dios me dio ayer o antier o la semana pasada. Pero si me descuido y empiezo a mantener esos pecados y darle lugar a esos pecados secretos en mi vida, en primer lugar me van a traer vergüenza. No te puedes imaginar cuando le tengo que decir a una esposa que su esposo es un mujeriego, no te puedes imaginar cuando la esposa viene conmigo quebrantada, destrozada y cuando me dice: “Pastor, yo pensaba que mi esposo me era fiel pero tiene hijos por otro lado, ¡y no me di cuenta!” Fíjese el destrozo físico, mental y emocional en que esta esa esposa. El pecado siempre trae vergüenza, te destroza emocionalmente, físicamente, espiritualmente, financieramente, ¡te destroza completamente! Adán y Eva huyeron de la presencia de Dios, ¿cuántos que están leyendo este libro, están huyendo de la presencia de Dios? Usted no quiere soltar esos pecado secretos de su corazón. Cuando pecaron contra Dios, el pecado los avergonzó y querían vestirse. Después, el pecado los hizo huir de la presencia de Dios.


III. EL PECADO SIEMPRE TE TRAE MIEDO.


Génesis 3:9-11 “Mas Jehová Dios llamó al hombre, y le dijo:

¿Dónde estás tú? Y él respondió: Oí tu voz en el huerto, y tuve miedo, porque estaba desnudo; y me escondí. Y Dios le dijo:

¿Quién te enseñó que estabas desnudo? ¿Has comido del árbol de que yo te mandé no comieses?”


La razón por la cual Pablo escribió las cartas de primera y segunda a Timoteo, la razón por la que él escribió esas dos cartas pastorales, fue porque Timoteo había llegado al momento de su ministerio donde estaba muy desanimado, donde ya estaba listo para tirar la toalla y darse por vencido. Y Pablo le escribe:

2ª Timoteo 1:7 “Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.”

Eso quiere decir que te voy a tratar mejor de lo que me trataría a mí mismo. Eso quiere decir que te voy a tratar con respeto, con dignidad; así, en amor, se debe tratar a la gente. Dios no nos dio un espíritu de cobardía, de miedo, sino de amor. Esto quiere decir que no eres impulsivo, no eres explosivo, que sabes cómo controlarte. Y dijo Adán: “Tuve miedo” Si usted le da rienda suelta a esos pecado secretos, se va a quedar completamente asustado, asustada, y lleno de miedo.

¿Cuántos hermanos que leen este libro, están mortificados, están desesperados, por puro miedo? Dicen: “¿Qué vamos a comer? ¿Cómo vamos a pagar nuestros compromisos?” Y andan titubeando, llenos de miedo. No sé de usted pero yo voy a comer a gusto este día, las cosas que no puedo controlar, las cosas que no puedo cambiar, las cosas que no puedo dominar, las dejo en las manos de Dios. Pero hay pastores que sufren embolias, que traen la boca chueca porque ¡no dejan las cosas en las manos de Dios! Todo ese estrés, ¿para qué? No puede cambiar nada, ¡deje esas cosas en las manos de Dios! Porque si no sufre una desnudes espiritual, sufre una desnudez física y sufre una desnudez como no se puede imaginar porque no quiere dejar las cosas en las manos de Dios. Está viviendo bajo el régimen de puro miedo.


IV. EL PECADO HACE QUE CULPEMOS A OTROS.


Fíjese lo que sucede cuando damos rienda suelta al pecado, nos avergüenza, nos anima a huir de la presencia de Dios, nos trae miedo y por último, dice que cuando Dios le llamó la atención diciendo:


Génesis 3:11, 12 “Y Dios le dijo: ¿Quién te enseñó que estabas desnudo? ¿Has comido del árbol de que yo te mandé no comieses? Y el hombre respondió: La mujer que me diste por compañera me dio del árbol, y yo comí.”


La Biblia está escrita en “tú” no en “usted”, cuando dice: “La mujer que me diste” para dar el enfoque y el énfasis, voy a poner la palabra , y dirá: “La mujer que me diste” ¿A quién le está echando la culpa? A Dios, sí a la mujer pero, finalmente, a Dios. Cuánta gente le reclama a Dios: “¿Por qué nací en un hogar pobre?” ¡Porque Dios así lo quiso!

Yo tuve un padre mujeriego, sin vergüenza, irresponsable que hizo a mi mamá sufrir psicológicamente, espiritualmente, físicamente, abusaba de mi mamá. A los nueve años fui salvo y a los dieciocho años de edad, fui con mi papá y le dije: “Papi, necesito tu bendición, quiero ir a prepararme para ser pastor, necesito tu bendición” Porque la Biblia dice: “Honra a tu padre y a tu madre” No dice si es cristiano o no. Él me dijo: “No seas tonto, estudia una carrera que valga la pena, se ingeniero, licenciado, doctor, hazme estar orgulloso de ti,  ¿qué es eso que quieres ser pastor? ¡Te vas a morir de hambre!” Le dije: “Papi no te voy a juzgar, eres mi padre, te amo, sé que no me comprendes pero por favor, necesito tu bendición”. Como inconverso me la dio y me fui contento.


Aquí vemos que el hombre le echó la culpa a su esposa y finalmente a Dios, ¿cuántos esposos le echan la culpa a la chaparrita? ¿No eres tú el líder del hogar? Te has convertido en un mandilón nada más que no te has dado cuenta. ¿Cuántos de nosotros le hemos echado la culpa a Dios? Solo piensas en ti mismo, eres egoísta y orgulloso y eso es lo que pasa cuando usted le da rienda suelta al pecado, le diré lo que le dije desde el principio, no soy profeta ni hijo de profeta pero, ¡el pecado va a arruinar tu vida! ¡La va a echar a perder! Va echar a perder tu matrimonio, tus hijos, tus nietos, hasta va a pudrir tu iglesia.  Fíjese lo que sucede cuando tenemos esos pecados secretos y no queremos limpiar nuestras mentes, nuestras vidas, nuestros ministerios; lo que va suceder es que el pecado, tarde o temprano, te va avergonzar. Dios va a cerrar la llave de bendición y vas a huir de la presencia de Dios. Vas a ser una persona dominada y controlada por el miedo y le vas a echar la culpa a todo el mundo: que el pastor, que el doctor, que tu mamá, que tu papá.

¿Sabe quién es la persona que me da más problemas en el ministerio? La persona que veo en el espejo cada mañana y es a la que tengo que limpiar sus dientes, a la que tengo que afeitar su cara, a la que tengo que darle de comer, esa persona me da más problemas en mi vida. Y Dios me dice a mí:


Mateo 16:24 “… Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame.”


No sé de usted pero yo no voy a ser esclavo de la naturaleza pecaminosa por la gracia de Dios. Pero si usted tiene esos pecados secretos y piensa que nadie se da cuenta, déjenme decirle que Dios se da cuenta y puede que esa sea la razón de por qué no has llegado más lejos de lo que estas ahorita porque no has querido entregar esas cosas en las manos de Dios. Dios sí le puede quitar esas cosas, no hay nada imposible para Dios.  Pero usted tiene que dar ese primer paso y decirle: “Señor, tengo este hábito, tengo esta cosa en mi vida que me esta controlando y ya no quiero vivir bajo la sombra de miedo, ya no quiero ser controlado por la angustia, ya no quiero ser inestable. Señor, ya quiero ser firme, quiero ser una persona ejemplar, quiero ser una persona victoriosa”. Para llegar a esos niveles tiene que ser honesto consigo mismo y decir: “Señor, ya no quiero tener esos pecados secretos en mi vida”.


No me conviene tener pecados secretos ni a usted tampoco.

   

LA IMPORTANCIA DE GUIARSE POR LA VERDAD”


Quiero hablarles en este libro acerca de guiarse por la verdad, porque si te guías por la situación, por las circunstancias, por la emoción, por la vista; te vas a meter en muchos problemas y te vas a meter rápidamente.

Cuando Moisés envejeció, fue suficientemente sabio que preparó otro guía, otro líder para tomar su lugar, era Josué y vemos en la Biblia que Dios le dice:


Josué 1:5 “Nadie te podrá hacer frente en todos los días de tu vida; como estuve con Moisés, estaré contigo; no te dejaré, ni te desampararé.”   


Cuando Josué dice: “Yo y mi casa serviremos a Dios”, a los pocos días falleció. ¿Quién tomó el lugar de Josué? ¡Nadie! Por eso entramos en el libro de los Jueces. Si tú eres un amante de la historia de Israel, te vas a dar cuenta que el libro de los Jueces es un libro enfadoso, un libro que da círculos.

El círculo es este: Dios levanta un juez, rescata a Israel de su rebeldía porque esta suplicando a Dios, Dios le da restauración a Israel, hay paz y mientras viva ese juez, todo esta bien. Luego muere el juez y si se pasan cinco, seis, siete u ocho años, Israel empieza a alejarse de Dios, Dios toca el corazón de una nación pagana para afligir al pueblo de Dios.

Y después, el pueblo de Dios siente la presión, siente la matanza, siente el castigo de la nación impía y empiezan otra vez a invocar el nombre de Dios, Dios levanta a otro juez y rescata a Israel de la situación. Mientras viva ese juez hay bendición, después muere el juez y continúa el círculo. Así es este libro, es un libro enfadoso, pero aquí vemos que se repite dos veces lo siguiente:


Jueces 17:6 “En aquellos días no había rey en Israel; cada uno hacía lo que bien le parecía.”

Jueces 21:25 “En estos días no había rey en Israel; cada uno hacía lo que bien le parecía.”


I. ES IMPORTANTE GUIARSE POR LA VERDAD PARA QUE NO TE METAS EN PROBLEMAS.


Si tú y yo empezamos a guiar nuestras vidas como nos parece: nos guiamos por la emoción, por las circunstancias, por la situación, por la vista, nos vamos a meter en problemas.   Lo que necesitaban en aquellos días era un líder, hoy tenemos un líder que es la Palabra de Dios. Tenemos un libro divino, tenemos una magna obra que se llama la Palabra de Dios, treinta y nueve libros en el Antiguo Testamento, veintisiete libros en el Nuevo Testamento. Tenemos una biblioteca de sesenta y seis libros, que abarca más de mil seiscientos años, Dios usó más de cuarenta escritores y un autor nada más, su nombre: El Espíritu de Dios. Esta es la razón por la cual no hay contradicciones en la Biblia, a veces cuando estoy ganando almas, me encuentro con gente que me dice: “Señor Alfaro, la Biblia está llena de contradicciones” Le digo: “Por casualidad aquí traigo mi Biblia, enséñame donde están esas contradicciones o solo enséñame una” Y me dice: “Pues ahí esta”. ¡Si no la lee como va a decirme dónde, y si la lee, se va a dar cuenta que no hay contradicciones!

Una vez me dijo un doctor de ciencia: “Yo estudié todo eso, soy profesor de tal universidad, ya soy un profesor de planta, ya tengo años estudiando la teología y son puras mentiras, puras contradicciones” Le dije: “Esta bien profesor, enséñeme donde están las contradicciones, aquí está mi Biblia” Me dijo: “Pues ahí esta”.

Le dije: “Me imagino que yo, como hombre ilustrado, que tengo un maestría, también le puedo mostrar a usted pruebas y evidencias científicas que puede comprender porque es un científico. Ahora usted enséñeme científicamente, no me dé una teoría, porque usted sabe profesor, que una teoría es algo que no ha pasado por el fuego de la ciencia. Algo que pasa por el fuego de la ciencia, ya no es una teoría, ya es un hecho. Ahora, enséñeme evidencia científica de que la evolución es correcta”.  

¡No pudo darme evidencia porque no la hay!

Continué: “Yo puedo darle evidencia, tras evidencia, tras evidencia, científicamente, históricamente, de que la Biblia es la Palabra de Dios. Usted como científico, sabe que la ciencia no miente, es como la sangre, la sangre no echa mentiras. Si usted es diabético y no se cuida, le van a sacar sangre y la sangre va a enseñar que su azúcar está alta.” La sangre siempre dice la verdad, si tienes SIDA, la van a encontrar en la sangre, si tienes otra enfermedad, la van a encontrar en la sangre, ¡la sangre no echa mentiras! Y le dije: “La Biblia no echa mentiras” Y ya no quería hablar conmigo, le hable calmadamente, no le grité, le dije: “Mire los dos somos hombres educados, no tenemos que gritarnos uno al otro si tenemos evidencia científica”. Tenemos en nuestras manos una magna obra que se llama la Palabra de Dios y joven, si tú no te guías por las enseñanzas bíblicas, vas a arruinar tu vida, vas a tomar decisiones que arruinarán tu vida.


Hay jóvenes que están leyendo este libro, que tomaron decisiones equivocadas en su juventud, que todavía hoy día, están sufriendo consecuencias de esas malas decisiones, que todavía están cosechando esos malos resultados de una mala decisión. Por esto, tienes que establecer una filosofía. Siempre hablamos de filosofía, la usamos todo el tiempo y ni sabemos que significa: es una palabra compuesta, la primera parte filo quiere decir amor, Sofía quiere decir sabiduría. La palabra filosofía nada mas quiere decir: amor a la sabiduría. Y todo mundo tiene filosofía: los bancos, las empresas grandes y

   

pequeñas, las escuelas, las iglesias, los hogares, ¡todos tienen

filosofía!

Y hay dos tipos de filosofía: la mundana o la bíblica. Solo hay dos, la filosofía de la oscuridad o la filosofía de la luz, la filosofía del diablo o la filosofía de Dios, la filosofía de la maldad o la filosofía de lo bueno. Me imagino que todos los que leen este libro son mayores de doce años de edad, si es así, si ya tienes más de doce años, tú ya has formado una filosofía, sea buena o sea mala, ya tienes hábitos que has establecido en tu vida, que te perjudican o te sacan adelante.

Si tú malgastas tiempo, si tú malgastas dinero, si tú malgastas tu talento, no es que eres una mala persona, un mal joven, es que tienes una filosofía que te perjudica, no te está ayudando. Si tú malgastas dinero, es porque no sabes cómo administrarte, no sabes como invertirlo, no sabes cómo gastarlo, no tienes un método de cómo poner tu dinero a trabajar por ti.

Tengo una tarjeta de crédito, el banco te usa a ti y me usa a mí, usa nuestro dinero. Se paga cada veintidós días, porque si no pago en ese día me empiezan a cobrar intereses o recargos de lo que no he pagado. Tengo años sin pagar recargos porque el banco no me usa a mí, yo uso el banco. He ahorrado miles de pesos a través de los años, el banco me odia a mí porque no gana ni un centavo conmigo.

En lugar de que el banco me use a mí, yo uso el banco, no pago intereses. Los miles de pesos que he ahorrado a través de treinta años, los uso para poner dinero en la ofrenda, le compro chocolates a mi mujer, me voy de vacaciones, ayudo a gente necesitada, nunca presto dinero, yo regalo dinero. ¿Quieres   

perder amistades rápido? Préstales dinero y nunca te van a pagar. Pierdes buenos amigos por prestar dinero. Yo nunca pido prestado porque dice:

Proverbios 22:7 “… Y el que toma prestado es siervo del que presta.”


II. ES IMPORTANTE GUIARSE POR LA VERDAD PARA DECIDIR CON QUIEN TE VAS A CASAR.

Joven, tú vas a tener que escoger entre una sabiduría u otra sabiduría, abraza la filosofía bíblica, si te va a sacar adelante. Cuando estaba buscando esposa en la universidad (era una escuela cristiana), había cristianas tanto guapas como feítas, inteligentes y no muy inteligentes, había buenas muchachas.

A veces invitaba a una muchacha y le compraba un refresco, platicábamos una hora y me daba cuenta que lo único que le interesaba era el dinero. Solo por las platicas que teníamos, dije: “Esa mujer no me conviene, voy a entrar al ministerio”.

Empecé a eliminarlas por los valores que enseña la Biblia. Después me encontré a una muchacha que lo que me llamó la atención, no fue su hermosura aunque ella si es hermosa, no soy tan tontito. No me llamo la atención que fuera inteligente, ella lee cientos de libros al año,(en cuarenta y dos años que tenemos de casados, ha leído miles y miles de libros). Mira que problema tengo al estar casado con una mujer tan inteligente, porque yo tengo que suplir la necesidad psicológica, mental, espiritual de esa mujer.

Pero no fue su hermosura ni su inteligencia lo que me llamó la atención, lo que me llamó la atención es que el rostro de ella reflejaba la gloria de Dios, ella reflejaba el testimonio de Jesucristo. Nunca en mi vida me había encontrado con una mujer que no entendía una broma de doble sentido, y dije: “Me saque la lotería con esta mujer” y le pedí permiso a su papá para pretenderla.


Milagrosamente me dio permiso, la pretendí por dos años y regrese con su papá y le pedí permiso para pretenderla rumbo al matrimonio, lo que me sorprendió es que me dio permiso. Después regresé con su papá y le pedí permiso para casarme con su hija y ¡milagro de milagros!, fíjense lo que me dijo, siempre me llamaba hermano Bacilio, pero esa vez me dijo: “Joven, te voy a dar permiso para que le hagas esa pregunta a mi hija, pero esa decisión la voy a dejar en las manos de ella”. Y me dijo: “Tengo una hija que es cristiana, que es virgen, es educada, una mujer que tiene convicciones, una mujer que quiere servir a Dios. Si ella dice que no, con todo respeto, te largas, no porque ya no te quiera ver yo, es porque Dios tiene una mujer mejor para ti”. El me hablaba con respeto, aprendí más en diez minutos que en cuatro años de universidad. Ya tenemos cuarenta y dos años casados. Cuando le dije: “Te amo, cásate conmigo, quiero que seas mi esposa, madre de mis hijos, un día, abuela de mis nietos, me quiero hacer viejito contigo” No me imaginaba que ya pasaron cuarenta y dos años, y nos estamos haciendo viejos juntos.

En todas esas palabras lo que le estaba diciendo es: “Si un día mi amor, te haces fea, te haces gorda, pierdes tu salud, ¡no me importa! Cuenta con mi amor”.   


Esto es una decisión, esto no es de emoción y sentimiento, no depende de las circunstancias ni de la situación porque Dios me había dado una filosofía de valores que valía la pena.


Proverbios 31:10 “Mujer virtuosa, ¿quién la hallará? Porque su estima sobrepasa largamente a la de las piedras preciosas.”


Esta pregunta no quiere decir que no haya, sino que cuando la hallas, debes darle gracias a Dios que la encontraste. Mi señora es para mí: mi querida, mi amante, mi esposa, mi consejera, mi amiga, mi secretaria, es todo en uno. ¡Es una tremenda mujer! ¿Por qué piensan ustedes que tengo hijas que tienen normas, que tienen convicciones, que saben lo que hacen? Por su mamá. ¿Qué tal si me hubiera casado con una mujer que nada más andaba titubeando, que no era sincera? Mis hijas iban a ser peor. Si tú joven, no estableces un sistema de valores bíblicos en tu vida, vas a tirar tu vida al viento, te vas a arruinar. Esta es la razón por la que en este libro quiero que se den cuenta que hay dos tipos de filosofía: la mundana y la bíblica. ¿Cuál de estas dos vas a abrazar tú?

Yo abrace una filosofía cuando tenía nueve años de edad, hace cincuenta y siete años, eso quiere decir que tengo sesenta y cinco años, ¡y no me arrepiento por haber aceptado esa filosofía! Tengo hijos grandes, casados, nietos, hijos que se guían por principios, hijos que asisten a la iglesia, hijos que diezman, que son activos.Una de mis hijas está casada con el brazo derecho de un pastor, uno de mis yernos es director de música en una iglesia 

fundamental. ¡Estoy orgulloso de mis yernos! Acaba de nacer mi sexto nieto y estoy contento porque sé que todos mis nietos están bajo el sonido del evangelio. Tú dirás: “Es que usted es pastor” Déjame decirte algo: vengo de un hogar donde mi papá era un mujeriego, un sinvergüenza y un irresponsable. Mi mamá era hija de un pastor bautista que desobedeció a su papá, el cual le había dicho: “No te cases con él porque aunque es un hombre bueno, es un inconverso y vas a sufrir toda tu vida”.


Ella dijo: “No papi, yo lo voy a ganar”. No le hizo caso y mi mamá sufrió toda su vida matrimonial. Vi a mi papá golpear y humillar a mi mamá, y hasta llegué a odiar a mi papá cuando tenía nueve años de edad.


III. ES IMPORTANTE GUIARSE POR LA VERDAD PARA SER USADO POR DIOS.


Cuando Dios me salvó a los nueve años de edad, Dios me dijo inmediatamente: “Te quiero usar Bacilio pero perdona a tu papá, no te puedo usar con esa amargura que tienes contra tu papá.

¿Cómo te puedo usar así? Sí, te salvé, pero eres un niño lleno de amargura, entrégame esa amargura o nunca vas a poder ser un varón de Dios”.

Yo decía: “Pero Dios…” y me decía: “No me digas pero… si yo fui capaz de perdonarte a ti, ¿quién eres tú para no perdonar a tu papá?”. Perdoné a mi papá y ese alivio increíble llenó mi ser, entonces, no me digas que tú no puedes servir a Dios. Algunos dicen: “Es que soy pobrecito”, nosotros éramos pobres, súper pobres.


A veces pasaban dos o tres días que no teníamos nada para comer en la casa, iba a la primaria sin desayunar y mira como es el racismo, que en la escuela de Estados Unidos, me decían: “Vete a tu casa cochino mexicano”. Pero tenía el gozo de Dios de manera que no me importaba lo que me decían, yo tenía solo nueve años de edad. Tú me ves con una buena familia, con buenos hijos y dices: “Es que usted es pastor” ¡Yo también vengo de un trasfondo difícil!

¿Qué pretexto estas usando tú? Yo no estoy usando a mi papá como pretexto, gracias a Dios dieciocho meses antes de que muriera, mi papá fue salvo, pero eso no cambia todo lo que hizo en la vida. Pero no usé a mi papá como pretexto de no hacer lo correcto. Tú eres responsable de tu propia vida delante de Dios, no vas a dar cuenta por la vida de tus padres, vas a dar cuenta por tu propia vida. Entonces, no me digas que no puedes servir a Dios, sí lo puedes servir si quieres hacerlo. Quizá esta leyendo este libro un joven que fue abusado por su padre o por un tío o por un miembro de su familia. Si tú eres ese joven y estás tan avergonzado que no tienes la libertad de decir nada, ¿sabes que Dios te puede poner perdón en tu corazón para ese pariente? ¡No hay nada que Dios no pueda hacer! No uses esas cosas como pretexto para no servir a Dios.


Salmos 1:1 “Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos…”


El salmista no era un psicólogo ni un psiquiatra pero usa un negativo para expresar un positivo. Lo que está diciendo es que tienes que decidir amar a Dios o no vas a formar valores que valgan la pena.

¿Cuántos jóvenes todavía están enamorados de la música del mundo? ¿Qué tipo de posters voy a encontrar en tu cuarto?

¿Qué tipo de cd’s y dvd’s voy a encontrar debajo de tu colchón?

¿Qué tipos de revistas voy a encontrar en los cajones que tienen llave? No te hagas, te estoy hablando a ti, a ti que dices que eres cristiano.

Es que, tú te estás guiando por cosas que un día te van a echar a perder. Una mujer cristiana que vale la pena no va a malgastar su tiempo con un cristiano mundano, un cristiano tibio, un cristiano que no pone a Dios primero en su vida. Una mujer que vale la pena no va a malgastar su tiempo contigo.

Antes de casarnos le hice una pregunta a mi entonces prometida, como ya estábamos comprometidos nuestra platica era más madura y le dije: “Te voy hacer una pregunta y tú vas a desear darme una cachetada, te vas a sentir humillada pero no te la hago para humillarte, no te la hago para hacerte sentir mal, te la voy a hacer porque necesito saber”

Me dijo: “Esta bien, ¿qué me quieres preguntar?” Le dije: “¿Eres virgen?” Y ella sin titubear me dijo: “Sí, me he mantenido pura y limpia nada más para el esposo que Dios tenía para mí” Y ella me dijo amablemente: “Mira, ya que me hiciste una pregunta, te quiero hacer yo también una pregunta”.

Me dijo: “Mi amor, no quiero casarme con un mujeriego, no quiero casarme con un hombre que no es puro y limpio, ¿tú eres virgen?” Yo sin titubear le dije: “Sí mi amor. Dios me ha mantenido puro y limpio”. Tú no hagas esta pregunta si es la primera vez que salen porque sí te va a dar una cachetada y nunca más va a querer hablar contigo.

Le dije además: “La razón por la cual te hice esta pregunta es porque en el Antiguo Testamento, los sacerdotes podían casarse pero no con viudas, no con divorciadas, no con madres solteras, se tenían que casar exclusivamente con vírgenes”. Necesito una mujer pura y limpia porque quiero cumplir con los requisitos que Dios ha puesto en la Biblia.

Sabe que joven, lo admitas o no, tú perteneces a Dios en cuerpo, alma y espíritu. Tú no tienes el derecho de decir: “¡Es mi vida!”

¡No es tu vida, Cristo te compró cuerpo, alma y espíritu! Cuando dio su sangre y dio su vida por ti, ¡Él te compró! No sigas esa tontería de: “Es mi vida, voy a vivir como se me pega la gana, la voy a vivir al máximo” No es tu vida, nosotros hemos muerto al mundo.

Pero decimos esas cosas porque tenemos otro sistema de valores en nuestra vida. ¿Qué sistema de valores tienes tú? ¿Sabes cómo usar bien tu tiempo? ¿Sabes cómo usar bien tu dinero? ¿Sabes cómo usar bien tu talento? Sé que son jóvenes, se que están aprendiendo y quiero ser de bendición a sus vidas, si fueran unos viejos de cincuenta, sesenta años, les hablaría más franco.

Empecé esa vida cristiana cuando tenía nueve años de edad y mira hasta donde Dios me ha llevado a mí. Nací en Estados Unidos, mi mamá era mexicana, tenía catorce años de edad cuando se casó con mi papá, mi papá tenía veintiún años de edad cuando se casó con mi mamá. Se conocieron en el estado de Mississippi pescando algodón. Soy el séptimo hijo de doce que tuvo mi mamá.

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PECADOS SECRETOS

Un día llegó casa por casa, no un mormón, no un testigo de Jehová, llegó un bautista independiente fundamental, ganador de almas, y ganó a uno de mis hermanos mayores. La vida de mi hermano fue trasformada completamente y por el testimonio de mi hermano, empezamos a asistir a una iglesia bautista fundamental independiente donde por primera vez en mi vida, escuché el evangelio a los nueve años de edad.

Ese domingo en la mañana, le dije al pastor: “Yo quiero a ese Jesús que tú predicaste esta mañana, quiero ser salvo, ¿cómo lo puedo recibir? ¿Cómo lo puedo aceptar?” Era un joven predicador soltero, de veintiún años de edad, me vio con sus ojos azules y me dijo: “Jesús te ama y yo también” Me abrazó, nos sentamos en el altar y me ganó para Cristo. Mi vida desde ese momento cambió radicalmente.

Dios me ha llamado a lugares para predicar que solamente misioneros, evangelistas y pastores sueñan un día predicar ahí. He viajado por toda Latinoamérica, he viajado en todo el mundo, he ido a Tokio, Japón, para predicar a las tropas americanas, les predico en inglés.

Voy a ir a Francia, a Alemania, para predicar y hasta tengo un convenio con la línea aérea Airlines que me dijo que no me van a cobrar nada y la mayoría de veces me ponen en primera clase. Se lo debo todo a Dios porque yo no los busqué a ellos, ellos me buscaron a mí.

Yo solo era un mexicanito que me había entregado a Dios en cuerpo, alma y espíritu. No sirvo a Dios por dinero, no sirvo a Dios por prestigio, la única razón que tengo para servir a Dios es, que lo amo. Todos los beneficios y las bendiciones que Dios me ha dado, no las merezco.


No pasa una semana sin que reciba dos o tres llamadas por celular o me escriben dos o tres pastores en internet, invitándome a predicar y me quedo maravillado de lo bueno que es Dios. No compro calzado ni mis trajes que me pongo, Dios me provee todo. Mi esposa y yo damos más del veinticinco por ciento de todos nuestros ingresos y tú andas batallando con el diez por ciento.


1º Samuel 2:30 “… porque yo honraré a los que me honran, y los que me desprecian serán tenidos en poco.”


Si tú andas despreciando a Dios, Dios no va a hacer nada por ti, pero si tú decides y terminas con esa niñería, con esa tontería de darle puros pretextos a Dios y le dices: “Señor, aquí estoy yo, sabes cómo está la situación en mi casa, sabes como es mi mamá, sabes como es mi papá, vengo de un trasfondo difícil pero, ¡no me importa! ¡Te quiero servir

a ti! ¡Te quiero honrar a ti! ¡Te quiero amar a ti! Úsame Señor”. Dios te va a tomar con sus manos y te va a usar increíblemente. 


Pero si usted tiene esos pecados secretos y piensa que nadie se da cuenta, déjenme decirle que Dios se da cuenta y puede que esa sea la razón de por qué no has llegado más lejos de lo que estas ahorita porque no has querido entregar esas cosas en las manos de Dios. 

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